Mi hija, es autista, si, y que?
Al principio, ves cosas que se alejan de la normalidad, no sabes que esta pasando, buscas información, opiniones, cada cual te da su consejo y tu te encuentras en un callejón sin ver la salida.
Tenemos tendencia a adoptar las posiciones más primitivas, es decir, tratar de ignorar lo evidente. Pero luego, poco a poco empiezas a asimilar que necesitas ayuda profesional. Aunque te haces fuerte, la piel se te acoraza y el corazón se te vuelve de piedra, por dentro de ti corre esa sensación que te dice que no, que no puede pasarte esto a ti, que has echo tu para merecer esto?
Quizás no lo muestras, pero estas hundido, sólo piensas que lo que más quieres en el mundo es distinto a los demás, o a lo que debería ser, o a lo que tu quieres que sea.
Poco a poco te vas convenciendo que debes asimilar la situación, y que quizás esa diferencia de tu hija es lo que lo hace especial. En este punto es cuando te alejas de la realidad que te envuelve, de las miradas obscenas de desprecio e incluso de la compasión ipocrita del que se cree mejor que tu, para centrarte en la evolución de un ser empeñado en demostrarte día tras día que es capaz de mejorar, de evolucionar, de aprender incluso más de lo que tu imaginabas, de darte lecciones de vida, de regalarte los mejores momentos, de aplicar una sonrisa para secarte cada lagrima que recorre tu mejilla, de regalarte un abrazo, una caricia, de enseñarte que la vida que te ha tocado vivir con ella,no es la que tu tenías pensado, pero es el mejor regalo.
Mi hija es autista, si, pero es una lección día tras día, un modo de ver y vivir la vida, una forma de enriquecerse como persona mientras ella desarrolla una capacidad desconocida de amarte. Mi hija es autista, si, pero tiene la capacidad de hacerme tremendamente feliz y aunque algunos se empeñen en colgarle la etiqueta, mi hija se empeña en demostrarles que autista significa la capacidad por mejorar, por hacerse fuerte, por crecer, por dar un paso tras otro, por y para borrar de una vez por todas las barreras que los hacen diferentes.
Mi hija es autista, si, pero yo confío en ella, en su capacidad para ser mejor de lo que es, de mejorar día tras día, de crear esta relación de amor que tenemos, de mostrar tanta ternura, de que lo bueno haga olvidar menos deseado.
Mi hija es autista, si, y que?